8 de junio de 2011

Obligados volver a Puerto de Cape Town

Ayyyy que dia anticlimático...16 hs del sábado, todo preparado y guardado, los tanques de agua llenos y la embarcación también...nos fuimos, no.........................NOOOOOOO!


Zarpando antes de la complicacion


Soltamos los amarres, prendimos el motor y con un pequeño empujón Harrier se alejó del muelle. Salté a la cubierta y empezamos con la navegación a motor para maniobrar en el gran puerto comercial de Cape Town. Una vez que logramos un poco de espacio, todavía en el medio del puerto mi capitán dio mas marcha al motor y escuchamos como aumentaba las revoluciones, pero sin cambiar la velocidad de su marcha. Julián aumento aún mas las revoluciones y el motor respondió amainando en velocidad. Me vino la orden de cambiarme, ir al agua e inspecionar la hélice para ver y luego
desenredar lo que quizás había enredado y estaba causando este problema.  Lo mas rápido posible, el apuro era un tema
Tránsito del puerto comercial de Cape Town

estando en el medio del tránsito del puerto, saqué la ropa, puse mi traje de neoprene y básico y bajé por la banda.  Esperaba un golpe chocante al sumergirme en el Atlántico, debido a la corriente fría de Benguela que sube por la costa de Sud Africa dejando el agua en unos 9 grados en esta época
del año. El apuro del momento ni me dejó sentir la temperatura, estando intensamente comprometido con la situación.  Con la marcha en neutro inspeccioné y no encontré enriedos obstruyendo la hélice y al tacto con fuerza, utilizando las dos manos, confirmé que la helice estaba bien asegurada.  Tomé un poco de distancia y Julián puso en marcha la máquina. En bajas revoluciones el motor avanzaba bien, normal, pero al aumentar las revoluciones el giro de la hélice no aumentaba. Caja de cambio o embrague pensabamos.  Subí a Harrier y lentamente rengueabamos de vuelta a la marina y los amarres recién soltados.

Ya eran casi las 18hs de un día de fin de semana y el sol había
asesorando el problema
empezado a desaparecer en el horizonte. Julian pasó por el taller del club náutico y logró conseguir el cel de un mecánico marino local.  Vendría el día después, domingo, a las 7:30 de la mañana.  Allí estaba Clive, bajo la lluvia, pidiendo subir al barco donde estábamos esperando con un té caliente. Después de una hora de pruebas con el motor,

Desarmando
Clive confirmó que el problema, la caja de cambios. El día lunes a las 8:30 estaría Philip, un especializado, para sacarla. Clive se mostraba con confianza. Su objetivo, obtener los repuestos necesarios de una caja de cambios común en esta parte del mundo.  Lunes 8:30 llegaron Philip con su asistente Welkom, para sacar y desarmar la caja.
en la parte superior, tuerca y acero inox. comido
  Era obvio que entendian de su trabajo y llevó poco tiempo el sacar la caja donde un descubrimiento nuevo fue realizado, quizás haciendo menos complicada nuestra situación.   En el housing donde la caja de cambios enclocha con el motor también está el lugar donde el eje, que fijo por un tornillo, transmite la energía hacia la hélice. Este tornillo no estaba
Welkom y Philip de Zimbabwe
bien fijado y poco a poco había desenroscado hasta encontrarse con un pequeño tope de acero inoxidable. Poco a poco la fricción habia comido este tope tanto que el eje no quedadaba bien agarrado permitiendo que zafara y mas aún cuando aumentaban las revoluciones del motor. 
Philip explicando a Julian

Para no molestar dentro del pequeño espacio que tiene Harrier, Julián fue al club para tomar un café.  Me quedé a bordo para asistir con lo que fuera a los muchachos y tras el tiempo alcanzando llaves o pasando el martillo hablamos un poco de la vida.  Philip y Welkom vienen de Zimbabwe, buscando hacer su vida donde haya un economía relativamente estable.  Philip trabaja 6 dias de la semana para Clive, ya hace un par de años y es evidente su conocimiento y habilidad con los motores marinos. Un chico inteligente y positivo pero a la vez frustrado por estar en un mundo que no recompesa su trabajo como debería.  Hablabla bien de su jefe pero molesto por el salario que lleva a su casa. Philip tiene mujer y un hijo de 10 meses, me comentaba de que ganaba 7,500 rand SA por mes y que el alquiler de su minimo departamento era 4,500, mas que la mitad.  Como cualquier padre, Philip expresaba sus deseos por ofrecer lo mejor para su hijo, pero la medicina nacional, pública y gratuita ofrece lo básico y poco mas que lo básico y los remedios y consultas que el intentaba ofrecer a su familia estaba, en general, fuera de su alcanze (algo que conocemos en America Latina).  Hablamos de la desigualdad y los problemas racistas de Africa y Sud Africa y creo que terminamos en que es el mundo humano que discrimina, hoy día, primero por lo económico y luego por las diferencias superficiales y banales, pero igual y siempre discriminando.


Vino la llamada, hoy a las 09hs y con los dedos cruzados Julián contesto. Era Clive y "esta todo solucionado con el motor" comento.  No fue muy complicado ni grave y teniendo los pocos repuestos necesarios en el taller ya va a estar instalado de vuelta y funcionando hoy por la tarde.


Buenisimo! Mañana a las 07hs con los primeros rayos de luz nos vamos, llevados por Harrier y el viento a cruzar el mar hasta la bella isla tropical de Santa Helena, una joya que todavía solamente tiene acceso por el mar (16s, 5,45w).

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